QUINTERO

La Historia de mi pueblo

Los orígenes de Quintero se remontan a 1536, fecha en que el piloto español Alonso de Quintero, comandando la nao "Santiaguillo", que era parte de la empresa expedicionaria del descubridor de Chile, Diego de Almagro, recala en la bahía, a la que bautiza con su apellido. Quintero no encuentra a Almagro, el que poco antes habia recibido malas noticias del virreinato. La misión de Alonso de Quintero era acompañar por mar a las huestes que por tierra habían venido desde Perú. En su pequeña nave transportaba fierro para las herraduras de los caballares y otras vituallas como ropa para los soldados. Navegando muy cerca de la costa había logrado cumplir esa función hasta llegar a esta zona donde perdió contacto con el adelantado Almagro, por lo que él también decide volver al norte donde, al parecer, toma parte en el bando de los Pizarro en la lucha civil que se enciende a la llegada de Almagro y los suyos.
Los pocos datos que se guardan de Alonso de Quintero es que era vecino de Palos de la Frontera, provincia de Huelva, España, situada cerca del mar a la izquierda del río Tinto. Este piloto era un marinero de nacimiento, jamás pasó por una escuela naval, lo que le impidió alcanzar el grado de capitán. En 1538 se registra su paso por Sevilla, luego vuelve a América y a Chile en 1567, poco después fallece.
Se sabe que en la época, los marinos españoles iban confeccionando cartas de navegación en su reconocimiento por las nuevas costas de la Corona española. Alonso de Quintero delineó una carta con la rada que llama "Bahía de Quintero", quedando consignada para la Armada española.


Piratas y Corsarios se entremezclan en la historia y la leyenda de Quintero. Los archivos consignan que el 9 de abril de 1587, el corsario inglés Thomas Cavendish fondeó en Quintero trayendo al único sobreviviente del grupo dejado cuatro años antes por Sarmiento de Gamboa en las poblaciones de Jesús y Rey Felipe en el Estrecho de Magallanes, más conocido como Puerto de Hambre. El sobreviviente, de Tomás Hernández sirvió como intérprete a Cavendish cuando se encontró con tres hombres a caballo, armados de lanzas y adargas que le salieron al encuentro. Al día siguente una partida de 50 a 60 corsarios ingleses se dedicó a reconocer el interior, internándose unos diez a doce kilómetros y regresando a bordo de noche, sin haber divisado habitante ni población alguna.

Mientras esto occuría llegaban a la costa tropas desde Santiago enviadas por el corregidor don Alfonso Campofrío de Carvajal, al tomar conocimiento de la llegada de estos tres buques extranjeros. En la mañana del 11 de abril se entabló la lucha. La primera del Chile Colonial con el enemigo extranjero.
Los ingleses se retiraron combatiendo hasta llegar a los botes y refugiarse en el roquerío de Loncura, al abrigo de los fuegos de uno de los navíos ingleses que se había aproximado a la playa para proteger a su gente. Cavendish zarpó de Quintero el 15 de abril de 1587, con varias bajas producto de esta refriega.
Los corsarios drake y Cavendish en el siglo XVI, y Spilpergen en el siglo XVII, visitaron Quintero encontrando un punto de descanso y un espacio donde abastecerse de agua y leña. Como reminiscencia de ello, quedó la Cueva del Pirata, ubicada en el espejón granítico del acantilado Punta Liles, y que según la leyenda, encierra fabulosos tesoros.


Quintero también conoció la institución española de la Encomienda, siendo su encomendero el soldado de noble linaje Simón Diez de Hidalgo, quién llegó desde la ciudad de Toledo alrededor de 1580 para servir en las huestes de gobernador Alonso de Sotomayor. Luego de veinte años de luchar en Arauco, se le otorgó el grado de capitán y la licencia de volver a Santiago. Fue entonces cuando recibió de parte del escribano Jinés de Toro Mazote, (concuñado de Diez de Hidalgo) la playa y alrededores del puerto descubierto por Quintero, convirtiéndose con ello en el primer señor del puerto. El capitán Diez de Hidalgo prosperó en la agricultura y la ganadería. Se sabe que en el sector de Santa Adela inició la plantación de vides. En pleno auge de su fortuna, en 1625 enfermó y fallecio en Quillota.

Simón Diez de Hidalgo no utilizó la bahía como puerto de mar. Los primeros en hacerlo fueron los sacerdotes jesuitas, que sacaron por Quintero la producción de sus haciendas del sector, que iban desde Viña del Mar hasta Ocoa.
En la tradición qunterana, podemos recuperar hoy leyendas, como por ejemplo la que habla de un monje que huye y que lleva alforjas repletas de tesoros durante la persecución iniciada por la Corona española en contra de los Jesuitas, éste es atrapado y muerto, algunas noches aparece en sectores del camino Quintero - Concón. Las personas que se acercan a él se dan cuenta que el monje no tiene cabeza.

Por el año 1822 llega a Quintero el vicealmirante Lord Thomas Alejandro Cocrane, Conde de Dundonald, quién durate su estadía en Valparaíso adquirió una hacienda al sudeste de la península que cierra por el sur la bahía de Quintero. Lord Cocrane comenzó a construir en ese lugar una casa en la cual fijaría su residencia después de haber concluído su labor como jefe de la Escuadra Libertadora del Perú. El almirante había obtenido del gobierno una licencia para retirarse en esta localidad, la que había mirado con especial interés por sus espléndidas condiciones marítimas.


Hoy la tradición mantiene nombres de lugares que recuerdan su paso, como "Los potreros del inglés" (terrenos del sector entre Ritoque y el Estadio Municipal) y "El mirador del inglés" (actualmente Laso con Luis de la Cruz).
Durante su estadía, impulsó numerosos progresos agrícolas, con la introducción de nuevas herramientas y semillas. Abolió el inquilinaje, abrió los potreros a los pescadores y sus animales. Con la ayuda de la escritora Mary Graham, hizo traer desde Inglaterra la primera prensa litográfica que llegó al país. En ésta editó el manifiesto de despedida a Chile el 4 de enero de 1823. Por su parte Mary Graham en su libro "Diario de mi residencia en Chile", destaca en forma muy especial la belleza de Quintero ..."región rodeada de parajes con exhuberante vegetación y lagunas en las que habitan diversas especies de aves acuáticas..." Relata también los hechos acaecidos en el terremoto que azotó la región de Valparaíso en 1822 - estando ella en Quintero - el cual derrumbó la casa de Cocrane construía a los pies del cerro Centinela.

El 24 de noviembre de 1865, el Presidente don José Joaquín Pérez, dicta un DFL que señala en su artículo primero: "Créase el Puerto Mayor de Quintero, en la bahía que lleva ese nombre". Esta fecha corresponde al aniversario oficial del puerto y ciudad de Quintero. En 1870, el Intendente de Valparaíso don Francisco Echaurren impulsó la idea de cambiar el nombre a este puerto ya que era un gran admirador de Lord Cocrane. Dictó un decreto administrativo que designaba como Población Cocrane a esta bahía, medida que fue desechada para no hacer alteraciones de toponimia y además por que no prosperó dicho nombre en la ciudadanía.

El 20 de agosto de 1891 en la extensa playa que rodea la bahía, se produce el desembarco de la escuadra de los llamados "Congresistas" que comandaba el capitán de navío Jorge Montt, en plena revolución chilena. Esta operación militar fué precursora de la sangrientas batallas de Concón y Placilla.


La historia local registra que los "Congresistas" fueron orientados por un propietario de terrenos en la península de los Molles, de apellido Undurraga y cuya casa se encontraba en los terrenos de la actual Parroquia Santa Filomena. Undurraga encomendó a David Guerra y a Alfonso Carvajal - personas de confianza miembros de antiguas familias del lugar - para que guiaran a las tropas y los ayudaran a vadear el rio Aconcagua con facilidad, lo que efectivamente se hizo, llevándolos por e sector de Santa Rosa de Colmo.
Anteriormente, en 1871 y a instancias del periodista, escritor y político Benjamín Vicuña Mackenna, Luis Cousiño Squella compró extensos terrenos de la penñnsula y del actual territorio de Quintero, los que conformaron la hacienda Normandie.
Gran parte del progreso de la comuna se debe a la familia Cousiño. Don Luis Cousiño Squella fue el gestor para convertir este lugar en el balneario de la provincia de Valparaíso. Con este objeto adquirió en el año 1871 terrenos de la península, El Bato, Ritoque, y las Palmas.
Don Luis Cousiño falleció poco tiempo después, dejando trazados sus vastos proyectos que fueron continuados por su hijo Don Alberto Cousiño Goyenechea y su nieto Don Luis Cousiño Sebire.
Ellos, a través de la Sociedad Ferrocarril Puerto Balneario que formaron para tales fines, trazaron y construyeron la población, cuyos planos fueron aprobados por el Gobierno de Don Ramón Barros Luco, iniciándose la construcción del muelle y ferrocarril que sirve el ramal a San Pedro, otorgando de este modo vida comercial propia al balneario.
El decreto Nº 4.044 del 7 de septiembre de 1912 aprobó los planos presentados por don Alberto Cousiño, los que contemplaban dos plazas, aduana, dos escuelas públicas, un edificio de hospital, uno de Gobernación, otro para Correos y Telégrafos, Cuartel de Policia y un edificio para la escuela Naval.


Por el año 1921, la Armada establece en Quintero una base Aeronaval, la que dos años más tarde queda organizada como Base Anfibia. En 1930 se crea la Fuerza Aérea de Chile, con lo que la base pasa a ser parte de esta institución como Base Aérea de Quintero. La institución aérea significó un gran impulso al desarrollo de la comuna, en especial en las décadas de los 50 y 60, período en que por número de personal y equipos se constituyó en una de las más grandes de Sudamérica. Así también le tocó cumplir importantes hitos en el desarrollo de la aviación uniendo al territorio lugares como Isla de Pascua, Isla Juan Fernández y la Antártida.
En la actualidad, Quintero cuenta con una superficie de 174 kms. cuadrados, subdividido en 3 distritos: El distrito de Quintero comprende Quintero urbano, Locura y Ritoque, El distrito de Valle Alegre comprende Valle Alegre y Santa Julia y el distrito de Dumuño que comprende Mantagua, Santa Adela, San Ramón, Santa Rosa de Colmo, Santa Luisa y las Gaviotas.

Limita al Norte con el Océano Pacífico, al Noreste y al Este con la comuna de Puchuncaví, al Sureste con la comuna de Quillota, al Oeste con el Océano Pacifico y al Sur con la comuna de Concón.
Tiene comunicaciones con el resto de la región y el país a travéz de carreteras como la F 30 E, que la une por el Norte con la ruta 5 Norte-Sur y la F 20 camino a Nogales; por el sur con las carreteras hacia Valparaíso y Santiago y con la Ruta 60 camino internacional a Mendoza. Existen otros caminos como la Ruta F 190, que une de Norte a Sur a Quintero con Puchuncaví por Valle Alegre, y con Limache, por Santa Rosa de Colmo. Otros caminos interiores, son la Ruta F 21 B hacia Ritoque, la F 226 a Valle Alegre y la F 210 que une la Ruta F 30 E con la zona urbana de Quintero.


Si bien es cierto Quintero tiene en sus recursos naturales el principal pilar para el rol turístico, es especial por su extenso litoral y su gran bahía. Son estos mismos recursos naturales los que favorecen para su rol portuario.
La Bahía de Quintero está abierta al Norweste, pero protegida de los vientos del Sur y Sureste por la península y el Cerro Centinela.
Amplia para los movimientos de naves: su profundidad permite recibir buques de más de 16 metros bajo el agua, facilitando con ello, la operación con naves de gran tamaño. Por otra parte, su ubicación en la zona central de Chile, sus buenas comunicaciones, su disponibilidad de crecer tanto en superficie de terreno como en mar; su limpieza y sus estrictas medidas de seguridad la hacen una rada de grandes proyecciones.
La Bahía de Quintero cuenta hoy día con cuatro puertos:
1.- Ventanas:

con un terminal multipropósito de carga y descarga para graneles líquidos y graneles sólidos, carga general, petróleo, concentrado de cobre y oro, y para el desembarco de cemento y asfalto.
2.- Terminal Oxiquim: gran centro portuario con embarque y desembarque de graneles líquidos, combustible, y productos químicos.
3.- El centro portuario R.P.C. cuenta con tres terminales: el L.P.G., para desembarco de gas licuado, el Multicrudo para desembarco de petróleo hidrocarburos; en general, productos limpios; y Monoboya para petroleo crudo.
4.- El centro portuario del Muelle Asimar, de antigua data. Se caracteriza por ser el único muelle del sector capaz de soportar pesos mayores.

El puerto de Quintero mueve miles de toneladas de graneles líquidos y sólido. Por ejemplo, el cincuenta por ciento de petróleo crudo que se consume en Chile ingresa a travéz de sus instalaciones.
Su ubicación estratégica en la zona central del país, su posibilidad de crecimiento y sus características naturales influyeron para que el Estado, mediante Decreto Supremo declarara a la bahía de Quintero y sus terrenos aldeaños zona de reserva para actividades portuarias.


Quintero se encuentra ubicado en la zona central de Chile, y es una de las treinta y ocho comunas que conforman la Quinta Región Valparaíso. Es también una de las ocho comunas que integran la provincia de Valparaíso.
Su clima es mediterráneo Marítimo, con características de clima templado. Su temperatura es moderada por la acción del mar, el que no permite frío ni calor excesivos. La temperatura media entre los meses de abril a septiembre es cercana a los 12 grados Celcius y entre los 15 y 17 grados Celcius de octubre a marzo.
En cuanto a sus vientos, se puede señalar que los más predominantes son los Surweste, que soplan con fuerza sobre la península especialmente en primavera y verano.
Dentro de su relieve suave sobresalen dos cerros: El Colorado de 530 mts. de altura y el cerro Mauco de Aconcagua, con 728 mts. de altura. El Mauco es un cordón montañoso, el ultimo de la Cordillera de la Costa.
La mayor parte de su territorio es plano, con pendientes suaves, limitados por un gran sector de dunas ubicadas en la zona Surponiente, que da origen a la playa de Ritoque con aproximadamente 12 kilómetros de longitud. Su característica principal es el extenso litoral que en el poniente deslinda completamente con el Océano Pacífico formándose un complejo de playas tranquilas con suaves arenas blancas, en especial en el sector interior de la bahía de Quintero.
Este "collar" de playas le ha dado a la comuna el rol turístico de balneario, siendo sus exponentes las que se ubican en la península de los molles, tales como: El Bato, Locura, Albatros, El Manzano, El Durazno, El molino, El Caleuche, Las Conchitas, El Trauco, Los Enamorados, El Libro, La Tortuga, El Papagallo, El Burrito y las Cañitas, y las Caletas de pescadores de Loncura, El Manzano y El Papagallo.


Los grandes atractivos turísticos de Quintero son sus recursos naturales. El principal está constituído por su extenso litoral; el que da forma a diferentes playas: Por el Sur, Ritoque con doce kilómetros de dunas y mar, no es apta para el baño, pero sí para la pesca de orilla, el body y el surf por su oleaje, que entra con fuerza desde el océano. Siguiendo hacia el Norte, los atractivos se vuelven hermosos acantilados y roqueríos, destacándose la Puntilla de Sanfuentes por su misterio, acceso y construcción de las bases de un castillo.
Las playas ubicadas al poniente de la península de los Molles tienen sol en la tarde y puesta de sol, ellas son El Libro, La Tortuga, El Papagallo, El Burrito y Las Cañitas. En este sector se encuentra también la Caleta de Pescadores El Papagallo.
Por el interior de la península se hayan playas de oleaje suave y aptas para el baño, estas son El Bato, Loncura, Albatros, El Manzano, El Durazno, El Molino, El Caleuche, Las Conchitas, El Trauco y Los Enamorados. existen también tres caletas de pescadores: Loncura, El Manzano y El Embarcadero, desde donde se puede abordar embarcaciones para recorridos turisticos por la bahía. Cercano a este lugar se encuentra el Centro de Deportes Náuticos y el Club de Yates.
La Cueva del Pirata, ubicada en la punta Liles en el lado Norte de la península, es un acantilado con hermosas leyendas que recuerdan los corsarios del siglo XVI y XVII. Es un gran mirador natural.
El cerro centinela es el otro mirador natural de la zona urbana de Quintero. Con sus 175 mts. de altura, se le conoce como Cerro La Cruz, lugar de oración y auxilio, especialmente cuando la población siente el peligro de posible salidas de mar.


Quintero es rico tanto en bellezas naturales como en rastros de paleohistoria. Los Conchales de Ritoque, del sector de Loncura y aledaños al Bosque de Petras, muestran restos dejados por grupos primitivos que habitaron la costa en algunas épocas del año y que se alimentaban de recursos del mar. En esos lugares es fácil encontrar restos de cerámica y piedras talladas pertenecientes a las culturas Bato y Ritoque. También se pueden encontrar piedras tacitas en Mantagua y sus alrededores, como también restos de la Cultura Aconcagua.
En la cima más alta del cordón montañoso Mauco de Aconcagua, mirando hacia el océano, se puede observar una muralla de piedras que rodea el lugar. Para muchos, las piedras constituyen corrales, para otros un Pucará o quizás un centro ceremonial de adoración a la Luna. La muralla del mauco puede ser una construcción tardía de los Picunches de la Costa por influencia del Imperio Inca. La naturaleza ha dejado también un bosque en evolución, el Bosque de Petras. Declarado Santuario de la Naturaleza madiante decreto presidencial Nº 278 de 1993.
Este bosque ubicado en el sector suroriente de la Base Aérea, presenta características de importancia para científicos y estuduiosos de la ecología y la cultura. Reúne especies vegetales nativas de zonas más húmedas, tales como Petras, Canelos, Peumos, Boldos y Lun.
Posee un pantano de pajonal y lagunas con unos 60 tipos de aves. Este bosque crece en una fractura de la superficie terrestre, lo que permite que la napa freática aflore proporcionando el agua necesaria, lo que acompañado de la habitual neblina costera, le permiten mantener su alta humedad.


Los 174 kilómetros cuadrados de Quintero, permiten que los atractivos naturales no sean solo su litoral, ya que hacia el interior se encuentran localidades de gran belleza y con un clima suave, con temperaturas un poco más altas que las de la costa. Estos valles separados por pequeños cordones de laderas son Valle Alegre, que posee terrenos para la siembra de hortalizas y crianza de ganado. Lo atraviesan el Estero de Quintero, que esta formado por el Estero Mala Cara y el Estero de Chilicauquén. Estas aguas provienen de territorios que están fuera de los límites de la comuna. Más al sur se encuentra el Valle de Santa Julia, bañado también por el Estero de Quintero. El Valle de Mantagua bañado por el Estero de Mantagua, que tiene su origen en las aguas de las quebradas del Cerro Colorado y del Cerro El Mauco. Santa Adela, Santa Luisa y Las Gaviotas son las siguentes localidades antes de llegar al río Aconcagua. hacia el Este San Ramón y Santa Rosa de Colmo que se encuentran en los faldeos del Cerro El Mauco.
Todas estas localidades han visto desarrollar estos últimos años una gran inversión turística privada con parcelas de agrado, condominios y centros turísticos con toda clase de elementos para el buen pasar del turista o quienes han preferido vivir en el sector en forma permanente. El 24 de Noviembre de 1865, el Presidente Don José Joaquín Pérez, dicta un DFL que señala en su artículo primero: "Crease el Puerto Mayor de Quintero, en la bahía que lleva ese nombre". Esta fecha corresponde al aniversario oficial del puerto y ciudad de Quintero. El reconocimiento como comuna se produce en el año 1891, mediante decreto Nº 2.297 del Ministerio del Interior. Con el se crea la Ilustre Municipalidad de Quintero. En aquella época, la comuna estaba compuesta por los distritos de Campiche, maitenes, Valle Alegre, Colmo, Placilla de Puchuncaví, San Antonio, La Laguna, La Canela, Pucalán, Melosillas, Mauco, Dumuño, Boco, Escalante, Rautén y Manzanar, en una superficie de 520,53 kilómetros cuadrados.

El distrito de Quintero comprende a Quintero urbano, Loncura y Ritoque; el distrito de Valle Alegre con las localidades rurales de Valle Alegre y Santa Julia; y el distrito de Dumuño con las localidades igualmente rurales de Mantagua, Santa Adela, San Ramón, Santa Rosa de Colmo, Santa Luisa y Las Gaviotas.
La diferencia existente entre la superficie original y actual de Quintero se debe al permanente proceso de disgregación territorial desde el año 1925 en adelante.
Con casi 20 mil habitantes, 174 kilómetros cuadrados, muy cerca de los grandes centros de desarrollo del país, a treinta minutos de Viña del Mar y a ciento veinte minutos de Santiago y los Andes, Quintero es un lugar para descansar en todas las estaciones del año.
Su paisaje natural, sus playas, sus dunas, su flora y su fauna, sus localidades típicas y su balneario. Sus singularidades históricas, sus leyendas, la autenticidad de su gente, amigable y acogedora, hacen de Quintero un lugar múltiple, abierto al mundo a través de su océano, y a través de las rutas que lo hacen también tan cerca de la Cordillera de Los Andes.
Pero también es un lugar en que se puede invertir y desarrollar proyectos tantos turísticos, industriales y de servicios.
Quintero, sus autoridades y su gente les invita a presentar sus iniciativas de desarrollo, ya que buscan armonizar su destino turístico con obras portuarias e industriales que le permitan un desarrollo sostenido de su economía durante todo el año.


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